Como llevo un par de días sin abrir una entrada nueva (e Inanna tampoco, porque es una mujer que vive la vida ajetreadamente y con más estrés que un turista un día de fiesta con una manifestación intentando pasear por la puerta del Sol) e decidido pararme un par de minutos a pensar en un tema y proponer algo que esté de actualidad. Lo cierto es que estos días ando escaso de imaginación y originalidad pero encontré un tema que quizá interese a la gente: las segundas partes.
Lo cierto es que no voy encaminado hacia películas, ni libros. Más bien estaba pensando en oportunidades. La vida se encarga de darnos lecciones a base de meteduras de pata que acaban por redirigirnos por caminos que a veces ni habíamos pensado que íbamos a pisar. Y ese nuevo camino lo concebimos como una nueva oportunidad para rehacer lo hecho, mejorar como personas y sentirnos un poco mejor con nosotros mismos. Yo creo que esas oportunidades son infinitas, da igual lo que hagas, siempre se podrá remendar el error, porque mientras sigamos vivos, nadie nos puede quitar las ganas de remediar lo sucedido. Hasta aquí todo correcto, espero haberme explicado bien. Ahora mi pregunta es: ¿en qué momento tu vida es tan sumamente desastrosa para necesitar, no una segunda oportunidad, si no una segunda vida? No sé si vas uniendo cabos, ni sé si ves donde quiero acabar, pero te voy a adelantar el final: Second Life.
Pensarás en lo irónico que es que yo esté hablando de este tema, pero a veces pienso en la cantidad de gente que se vuelca en ese juego como si realmente fuera su vida, abstrayéndose de la vida real y jugándose mucho, pudiendo perder de todo (desde la pasta hasta la ilusión por vivir su vida, la de verdad, enganchándose al juego). Esto no quiere decir que esté en contra de él, porque en cierto modo hace un bien acercando a las personas que están muy lejos y no pueden verse diariamente, o uniendo a gente de cualquier país en lazos de amistad que supera fronteras. Más bien quiero hacer referencia a la forma en la que se tiende a ver el juego como una segunda vida, una vida paralela u otra oportunidad de vivir de otra manera que no es la que llevas en la realidad. Ha dejado de ser un juego para pasar a ser algo muy serio, la gente lo toma como un mundo de verdad, con sus reglas estrictas, sus niveles sociales, sus órdenes preestablecidos (según el simulador en el que estés), peleas absurdas que llegan a ser guerras (lo cual me parece de locos en un mundo virtual que debería ser paladín de paz internacional, unidad, igualdad,...).
Esto me hace pensar que todo lo que el hombre crea y lo que el hombre usa para su beneficio propio acaba por corromperse, sin tener en cuenta que podría ser muy útil para muchas cosas, evitando la malicia. Al final todo es dinero, porque lo creas o no hay gente que se está forrando a costa de los que lo mantienen con sus pelas (que no son pocos, desde individuales hasta empresas de renombre).
Otra cosa
que quería comentar sobre esto, es que me da la sensación de que es adictivo.
Tanto el juego en sí, como los juegos que existen dentro del mismo (casinos con
sus tragaperras, etc.). Y no sé porqué intuyo que este juego ha estropeado
alguna que otra vida real. ¿Hemos de vivir una segunda vida cuando no hemos
vivido ni nuestra primera? Creo que nos estamos perdiendo un mundo
maravillosamente real por un mundo fácil e irreal.
Aunque no tengan ni punto de comparación, me quedo con los Sims.
Je, je.
Dumuzi en su mundo irreal
Desde hace ya un tiempo, se ha puesto de moda una serie de juegos por internet donde tú eres un personaje y te mueves por un determinado mundo, conociendo a unas determinadas personas, "amigos" dicen, cuando en realidad puede ser todo una mentira. A parte de ello, también es cierto, que son capaces de abandonar su "verdadera vida", la real, por estar pegado a una pantalla que también es verdad, que proporciona unos ratos muy agradables, pero te pierdes muchas cosas por estar manejando a un muñeco, incluso son capaces de llegar a perder dinero. En realidad, nadie sabe como empieza, como se mete en ese vicio, porque realmente lo es, pero el caso es que luego es muy complicado salir. Yo en cierto modo, aunque suene fuerte, lo llamaría algo así como "las drogas de moda".
Por otra parte, quiero dejar claro que no estoy en contra de ellos, si es que a veces yo soy la primera que me gusta pasar un buen rato, con una buena compañía, pero no dar mi vida a una "segunda vida", sino que sólo sea una vía de escape, un refugio, y no al revés. Muchas veces es por todo esto que la comunicación entre personas, personas de verdad, en el cara a cara, se vuelve más difícil, estás más acostumbrado a mostrar tus sentimientos a través de las teclas que con una mirada, una sonrisa, o simplemente estás deseando llegar para engancharte a ese mundillo que te atormenta, pero te gusta. Puede llegar a convertirse en una obsesión y eso es realmente serio.
Además, otras de las cosas que comentas, eso de fomentar la "violencia" me parece de gente sin razón, y completamente estúpido de su parte, yo creo que esto se creo como hobby, no como una forma de crear guerras y satisfacer tu sed de venganza o cosas por el estilo. Pero bueno, desgraciadamente hay gente para todo, y lo sabemos, ¿verdad querido Dumuzi? Triste pero cierto.
En conclusión, ese juego o el que sea, con una buena compañía "explorando" ciudades, o compartiendo gratos momentos sin duda es una bonita experiencia, pero lo que no puede ser es que se convierta en lo primero, y haya un inversión de privilegios.
Me ha gustado que saques este tema, porque da para mucho, y para matizar también muchísimos detalles.
Inanna agradecida de poder desahogarse mediante el maravilloso mundo de las letras.