12 Mar 2009 - 22:25:41
Juegos de azar: que la suerte te acompañe
En estas épocas a parte de las mil decoraciones que te encuentras en cada
esquina, los carros repletos de juguetes, el corte inglés lleno de gente (no
sólo de pijos) y muchísimas cosas más, después de todo eso...está la Lotería.
Todo el mundo compra uno, dos, tres,...compran para el primo, el hermano, su
mujer,..."Te compré un numerito, a ver si por fin este año nos toca algo" PERO,
¿quién te ha pedido que me lo compres? ¿y si no me dedico a jugar a eso, me lo
impones?
Maldigo a Carlos III por habernos metido en la cabeza que alguna vez...la lotería nos tocaría. En efecto, toca, pero nunca es a ti, ni al vecino, ni a tu familia. Vamos que el premio existe, pero siempre se queda a lo lejos...y mira que inviertes, porque cada Navidad no sé como lo haces, pero mínimo 2 o 3: que si no te decides de número, que si cuantos más tengas mejor, y bla bla bla.
Estoy harta de siempre lo mismo, ¿qué pasaría en unas navidades sin los niños del colegio San Idelfonso? ¿Sería una alegría o una tristeza para muchos? No tengo ni idea, pero a mí me haría feliz...No es que haya perdido la ilusión por ellos, es que nunca la tuve, que es lo realmente triste.
Inanna con los pies demasiado en la tierra.
Maldigo a Carlos III por habernos metido en la cabeza que alguna vez...la lotería nos tocaría. En efecto, toca, pero nunca es a ti, ni al vecino, ni a tu familia. Vamos que el premio existe, pero siempre se queda a lo lejos...y mira que inviertes, porque cada Navidad no sé como lo haces, pero mínimo 2 o 3: que si no te decides de número, que si cuantos más tengas mejor, y bla bla bla.
Estoy harta de siempre lo mismo, ¿qué pasaría en unas navidades sin los niños del colegio San Idelfonso? ¿Sería una alegría o una tristeza para muchos? No tengo ni idea, pero a mí me haría feliz...No es que haya perdido la ilusión por ellos, es que nunca la tuve, que es lo realmente triste.
Inanna con los pies demasiado en la tierra.
Debo ser raro, pero a mí sí me gusta jugar lotería. Me parece un regalo macanudo y a la vez lo peor que te puedan regalar: si te toca, es la leche, pueden ser desde 20 euros hasta el gordo; si no te toca, son 20 euros que te han regalado para tirarlos en unas horas que dura el sorteo.
A mí sí me ha tocado la lotería y ya ha sido dos veces. Soy la excepción que confirma la regla, por lo que veo. Es una de las pocas acciones que adoro de Carlos III, porque gracias a eso he ganado unos 5 millones de las antiguas pesetas en un par de Navidades, muy útiles para tapar huequecillos y que vuelan rápido, muy rápido. Como regalo, a mi me gusta, es más, dicen que si no es regalado, no te toca (los míos eran regalados, el mejor regalo que me han hecho, jeje). La ilusión de mirar los números que llevas, buscar el tuyo, compartir ese momento con la familia, llamar por teléfono: -"Te ha tocado algo?" -"No" -"A mí sí, jódete". Eso vale más que 20 euros.
Luego, por otro lado, están las participaciones solidarias, las que ayudan a Unicef, la asociación contra el cáncer, etc. Además de jugar como siempre, tienes un detalle con esas organizaciones, que en Navidad hay que compartir un poquito.
De todos modos, la gente le damos muchísimo "bombo" al sorteo de Navidad (qué juego de palabras) y nos olvidamos de uno que a mí, personalmente, me gusta más: el sorteo de "El Niño"; desde el nombre hasta el día (el de Reyes), me parecen muy simbólicos.
Pero para gustos, los colores, y respeto tu animadversión hacia los niños de San Ildefonso, con sus falditas, pantalones y jerseys uniformados, voces infantiles y a veces chillonas leyendo números y cifras, los nervios que les hacen equivocarse, los bombos dando vueltas con un ruido espeluznante y la imagen de unos señores sentados tomando notas como si fuera un juicio inquisitorial. Creo que para sus padres, sería muy triste no verles ahí. Otros nos conformamos con que salga la lista de premios; que le de al bombo Manolo, me da igual.
Dumuzi con la cabeza en las nubes.